Tienes una lista.
Y no la usas.
Clientes. Exclientes. Gente que pidió presupuesto y desapareció.
Ahí siguen. Esperando que les escribas algo que merezca la pena leer.
Y tú les mandas un email cuando te acuerdas. Un Black Friday si eso.
Menudo desperdicio.
Yo escribo esos emails. Y hago que vendan.
Lo que te facturo.
Cuando contratas una agencia pagas el sueldo de quien hace el trabajo, más el beneficio que tiene que dejar a la empresa. Más la fruta de los miércoles.
Aquí soy yo. Solo yo. Se empieza por el paso uno y se avanza solo si tiene sentido.
Auditoría inicial
Una entrevista conmigo. Me cuentas tu negocio, me pasas la información de tu lista y de tus ventas, y yo la analizo.
Te llevas: un informe con lo que he encontrado, y te lo explico en persona. Qué tienes, qué estás desperdiciando y por dónde empezar.
Auditoría en profundidad
Analizo tus datos y pasamos a la acción. Escribimos y enviamos los primeros emails, revisamos las respuestas y probamos qué funciona con tu lista real.
Te llevas: pruebas de verdad antes de invertir en grande. Sabes qué le interesa a tu gente y qué está dispuesta a comprar.
Implementación
Un plan trimestral. Escribo tus emails, probamos hipótesis, analizamos cada respuesta y cada venta, y vamos mejorando con los datos.
Te llevas: un sistema de email funcionando y vendiendo, con tu voz. No una plantilla.
Lo que no te facturo
- El tiempo de cagar
- La cesta de la fruta
- El paquete de folios
- "Esto, dale otra vuelta" a las seis de la tarde
- Los días que me levanto regulín

¿Quieres empezar? Reserva una llamada y vemos si tiene sentido trabajar juntos.
Quién te escribe.
Estudié Publicidad, fui jardinera en un cementerio, serví copas en Londres y me fui a Australia sin saber inglés. Acabé enseñando español en la universidad.
Después de más de diez años escuchando a estudiantes aprendí que enseñar y vender son la misma cosa. Conoces a la persona. La escuchas. Consigues que quiera seguir escuchándote.