Respuesta corta: en email marketing una historia no solo tiene que entretener: tiene que reforzar algo que quieres que tu lector crea de ti. Decide qué ideas quieres que recuerde dentro de seis meses y repítelas con historias distintas.
Una historia divertida que no sirve para nada
Una historia puede ser divertida y no servir para nada. Eso está bien si escribes para entretener. Pero si tienes un negocio, conviene que muchas de tus historias hagan otro trabajo además.
Antes de escribir cien emails, pregúntate: si alguien me lee durante seis meses, ¿qué quiero que termine creyendo?
Mis ideas, por ejemplo
- Que una lista pequeña no es necesariamente el problema.
- Que muchas veces el problema no es el copy, sino lo que hay debajo.
- Que no necesitas cien tácticas.
- Que la gente no quiere publicidad todo el día, pero sí quiere comprar cosas que desea.
- Que no necesitas más marketing si no tienes un sistema que venda.
Tu marca es la idea que queda en la cabeza del otro cuando tú ya no estás hablando. That's the whole game.
Repetir no es aburrir
Tú te cansas de tu mensaje mucho antes que tu mercado. Llevas semanas pensando en él. Ellos lo han visto dos veces mientras buscaban las llaves del coche.
Repite la misma idea con historias distintas. Un día un Porsche. Otro, una conversación con tu hija. Otro, Cialdini. Otro, un cliente. Otro, una escena absurda en el metro.
Las piedrecitas
Cada email pone una piedrecita en un lado de la balanza. Una razón para confiar. Una objeción menos. Una prueba. Una idea nueva.
La mayoría no compra la primera vez que oye hablar de ti. Va acumulando señales. Un día la balanza cambia y la decisión parece obvia. No porque ese email fuera mágico, sino porque llegó después de muchos otros. Por eso importa responder a las objeciones una a una.
La montaña del cliente
Tu cliente intenta subir a algún sitio: vender más, hablar un idioma, conseguir clientes, tener tiempo. Tu producto no es la montaña entera. Es un tramo.
Y cuando consigue un resultado, puede necesitar el siguiente. Un buen negocio entiende el recorrido y le ofrece el siguiente paso que tiene sentido para él, no el que más le conviene al negocio.
La pregunta antes de cada historia
¿Esto refuerza algo que quiero que mi cliente crea? Si la respuesta es sí, ya no es solo entretenimiento. Es posicionamiento. Cómo contarla, en emails que no suenan a empresa.
Esto sale del capítulo 4 de mi libro La tienes pequeña y no importa. Te lo regalo: descárgatelo aquí abajo.
Sigue leyendo
- Cómo escribir emails que no suenen a empresa
- Características vs beneficios: no vendas la chimenea
- Los 3 tipos de emails que necesitas
Preguntas frecuentes
¿Cómo usar el storytelling en email marketing?
Decide qué ideas quieres que tu lector recuerde de ti y usa historias de tu día a día para reforzarlas, terminando con una lección y, cuando toque, una oferta.
¿Es malo repetir el mismo mensaje en mis emails?
No. Tu audiencia se cansa mucho más tarde que tú. Repite la misma idea con historias distintas para que se quede en la memoria.
¿Por qué la gente no compra en el primer email?
Porque la decisión se va formando con muchas señales: confianza, pruebas y objeciones resueltas. Cada email suma una piedrecita.